Lo que diseñaste en el papel choca con el ritmo real de tu operación el día del despliegue, y eso frena la adopción.
Un requerimiento técnico ambiguo te puede terminar costando desvíos importantes fuera de lo que firmaste.
Te fuerzan a encajar los procesos de tu negocio en un diseño preconfigurado, sin evaluar antes tus flujos críticos.
Tus referentes clave no tienen tiempo real para testear a fondo antes de la puesta en marcha, y eso se paga después.
Quedás atado a una arquitectura cerrada que condiciona tu licenciamiento futuro y te resta autonomía para tus propios evolutivos.
Arrancás el proyecto sin definir cómo vas a medir el éxito, y cualquier discusión sobre el avance queda abierta a interpretación.
Migrás datos duplicados o desactualizados que te comprometen la operación desde el primer día real de uso.
El compromiso de tu comité directivo se diluye después del kickoff, y tu proyecto pierde prioridad frente a otras urgencias.
Terminás como responsable directo de un proyecto cuyos riesgos técnicos y contractuales no gestionaste ni controlaste vos.
Interfaces mal diseñadas entre tu nuevo ERP y los sistemas que no podés dar de baja te generan fallas silenciosas en la operación.
Te blindamos con gobernanza 100% independiente. No te vendemos consultoría teórica: auditamos tu contrato, blindamos tu alcance y protegemos tus intereses financieros frente a los grandes implementadores globales.
Sabé en una sesión si tu proyecto en curso tiene desvíos que todavía no salieron a la luz.
Analizar mi proyecto en ejecuciónEsto es lo que hacemos con vos, antes de que firmes nada:
Esto es lo que hacemos con vos, mientras el proyecto está en marcha:
Esto es lo que hacemos con vos, una vez que el sistema ya está en marcha:
Un camino estructurado para que tu decisión de negocio esté tomada antes de firmar, no improvisada después.
Nos sentamos con vos y tu equipo para entender qué esperás de este proyecto y quiénes lo van a llevar adelante. Con más de 18 años viendo este tipo de proyectos desde adentro, te alertamos sobre lo que hoy no ves, pero que sabemos que te va a complicar más adelante.
Relevamos tu operación sin frenarla, para separar lo que tu negocio realmente necesita de lo que un proveedor te va a querer vender de más. Con eso definimos tu MVP y armamos, junto a vos, una terna de proveedores a la altura.
Sentamos a tus 3 proveedores a demostrar, con tus casos reales, si su producto hace lo que prometen — con plazos concretos y equipos identificados por rol, no por promesas comerciales.
Armamos junto a nuestro equipo legal el contrato que vas a firmar, validándolo con vos hasta dejarlo blindado. Negociamos ese contrato con el proveedor elegido y cerramos la firma en la última semana, porque para entonces ya no queda nada por resolver.
Informe de validación de visión y equipo del proyecto
MVP definido, terna de proveedores y script de demos
Comparación objetiva de proveedores bajo un mismo criterio
Contrato firmado y equipo confirmado, listo para arrancar